
Como nació Mujeres Tejido
Hola querida comunidad:
He creado esta página para que mujeres con emprendimientos, servicios, restaurantes, empresas, o aquellas que busquen espacios para compartir sus ideas y alegrías; también para quienes necesiten encontrar espacios de sanación o enterarse de talleres, capacitaciones o círculos de mujeres, puedan unirse.
Sin embargo, he notado que no ha despertado mucho interés, tal vez por el hecho de ser gratuito y porque hoy en día todo lo que es gratis suele generar desconfianza. Por eso he decidido compartir un poco de mi historia y explicar de dónde nace esta inspiración.
Soy Isabel, tengo 37 años, soy ecuatoriana y crecí en Alemania casi toda mi vida. Después viví varios años en Asia. Lamentablemente, tuve una infancia muy complicada, llena de violencia física y psicológica. Al estar tan lejos de mi familia en Alemania, no tuve otra opción que buscar grupos y comunidades fuera de casa, donde pudiera respirar un poco y sentir algo de felicidad y estabilidad —lo cual no sentía en mi hogar—.
Esos vínculos fueron, casi siempre, mujeres: amigas, mamás de amigas, vecinas, abuelas y profesoras. Estoy convencida de que una no camina sola en la vida, y yo siempre estuve acompañada por mujeres.
A los 12 años “huí” en mis vacaciones de Alemania a Ecuador y finalmente sentí seguridad, conexión, familia y sanación. Aquí, mi padre fue mi red de apoyo y me mostró la magia de las diferentes regiones del Ecuador.
A pesar de que a los 17 años me mudé a China (por una oportunidad que no quería dejar pasar), y luego viví en Mozambique, Emiratos Árabes, nuevamente en Alemania y en Laos… mis raíces me seguían llamando, y soñaba con poder sanar y ayudar en mi propio país.
Volví en 2017, después de haber vivido y trabajado en comunidades remotas de Laos. Encontré una oportunidad de voluntariado en una comunidad Achuar, en lo más profundo de la Amazonía de Pastaza. Fui sola: tomé un bus de ocho horas de Puyo a Taisha (llevando comida para tres meses), arrendé una avioneta de esas que suelen dar miedo en la selva (jaja) y luego, en canoa al atardecer, navegando por el río Pastaza, vi lo más increíble: la profundidad, oscuridad y calidez de la Amazonía y en especial-sus mujeres.
Desde ahí comenzaron mis años en Ecuador, viviendo y trabajando primero en Otavalo, luego en Quito. A lo largo de este tiempo fui conociendo a muchas mujeres y muchas historias. Me di cuenta de una gran verdad: primero, nuestra enorme fortaleza; y segundo, lo difícil que resulta emprender o dar a conocer nuestros productos y servicios.
Veía intentos dispersos en redes sociales, grupos de WhatsApp… pero no existía un espacio donde todo pudiera encontrarse en un solo lugar. Yo soy de la época de las “páginas amarillas”, y cuánto falta hace algo así.
De esa necesidad nació esta idea: devolver un poco del apoyo que tantas mujeres me brindaron a mí. Sembrar una semilla y dar espacio a una comunidad.
No sé si se venderán productos o si tendrá un gran impacto. Lo que sí sé es que es un gesto de agradecimiento, porque conozco de primera mano la fuerza transformadora que puede tener una comunidad.
Con mucho gusto me pueden escribir al WhatsApp 0982659999 para indicarles los requisitos para publicar sus actividades (o lo pueden ver en la página web).
Con cariño,
Isabel Montaño
Mujeres Tejido